domingo, 22 de febrero de 2009

HUELGA DE COCHES DE PUNTO (O COCHES SIMÓN)



A la oleada de movilizaciones originada por la crisis (o no) se suma ahora un sector en evidente declive: el del coche de punto o coche simón.
La decadencia de este histórico sector de la producción en el área de servicios es evidente y clamorosa. En el año 1809 había en Madrid más de cuatrocientos vehículos en circulación, cifra que se incrementa en 1859 en un 45% (aproximadamente y a ojo de buen cubero). Si comparamos estos guarismos con los correspondientes a 2009, podremos constatar, no ya un retroceso, sino un auténtico desplome. El coche simón se halla necesitado de un apoyo decidido por parte de las Administraciones municipal, autonómica y estatal, que hasta el momento le ha sido sistemáticamente denegado por la vía del silencio administrativo, político y cualquier otro género de silencio.
¿Por qué no se habilita un carril – simón en las principales vías de la Capital?
¿Por qué no se revisan unas tarifas obsoletas, que llevan congeladas en tres pesetas carrera desde hace ya demasiado tiempo?
¿Por qué no se regula el precio de la cebada, impidiendo la especulación con el más valorado combustible para la locomoción de los coches de punto?
Pese a la inexistencia de una normativa específica para el sector, es indiscutible que la Constitución ampara el derecho a la huelga de sus trabajadores (cocheros y caballos).
En consecuencia, las anunciadas movilizaciones pueden y deben efectuarse. Urge llamar la atención de nuestras Autoridades, por el momento aparentemente sordas ante la grave problemática que aquí denunciamos.

1 comentario:

El duque del simonazgo. dijo...

¡Bien dicho, amigo Asinus! Y añadiré: ¿y los puestos de trabajo que el sector generaba? ¿Que ha sido de los criados, lacayos, palafreneros, mamporreros y conductores, herreros, guarnicioneros y talabarteros? ¿De qué les sirvió sindicarse en su día? ¡Hoy todos en el paro! ¿Y qué decir de los sectores auxiliares? ¿A do fueron los viejos y nobles talleres de herraje, guarnicionería, ballestería, carruajes, alimentación para las bestias?