lunes, 16 de marzo de 2015

Sonetos electorales

(a petición del respetable)
EL MITIN
Sumido en paraíso de vinilo
el orador sobre el atril se inclina.
Se yergue, carraspea, voz afina,
simula estar seguro y muy tranquilo.
¡Vaya presencia, chico, vaya estilo!
Ya la emoción le embarga, le domina…
Se anima, se calienta, ya imagina:
 “A las masas seguro que encandilo”
El auditorio agita las banderas
Que le facilitaron a la entrada
y al líder amenaza un patatús
entre demostraciones tan sinceras.
Se pregunta la plebe reclutada:
 ¿A qué hora partirá nuestro autobús?


LA ENCUESTA
¡Sube Lupiáñez, baja Perandones!
Pues Morcón ha ganado medio entero…
Y Rudesindez se desploma, pero
no en voto decidido, en intenciones.
Dogma Dos vaticina fluctuaciones
y dice Coproscopia que Rastrero
ganará, si renueva su ropero…
Mas Moñuelo da buenas sensaciones.
Gran conflicto, compleja paradoja,
porque Múrguez da el salto de la rana
pero Arzán canta jotas en inglés.
Pues, si seguimos en la cuerda floja,
me voy de vacaciones a La Habana
porque me está matando tanto estrés.
EL CANDIDATO
¿Le pongo un poco más de brillantina?
No te pases, que queda recargado.
¿Lo coloco de frente, o de costado?
¡Esa corbata fuera, no combina!
En el mitin dirá cualquier pamplina
y todo nuestro esfuerzo, derrochado.
Si empieza a farfullar, la hemos cagado…
¡Qué desastre, qué espanto, vaya ruina!
No se puede arreglar, no da la imagen
Qué aburrimiento, chica, vaya tedio…
Tú ni caso, chaval, pasa la cuenta
y en la encuesta que suban o que bajen,
Este sujeto no tiene remedio.
 ¿Sabes por qué partido se presenta?




viernes, 20 de febrero de 2015

DECAPITACIÓN COMO DEPORTE


La decapitación no me parece saludable; particularmente insalubre resulta para el propio decapitado. Si uno mismo ha sufrido la desagradable experiencia de haber sido objeto de un intento de decapitación, no querrá saber nada de semejante práctica, por muy justificada que hubiera sido.
Cierto que hay quien dice que resulta práctica y hasta catártica en su momento. Por ejemplo, cuentan que Ramiro II tenía problemas con sus nobles, que se le estaban poniendo respondones. Entonces solicitó consejo a un abad amigo suyo y éste le llevó a una hermosa plantación de coles que había en el monasterio. El apañadísimo eclesiástico se lió a cortar los repollos que más sobresalían y no dijo media palabra más. El rey Ramiro, que entendía muy bien las metáforas, hizo llamar a los disidentes, so pretexto de mostrarles una campana que sonaría en todo el reino. Los curiosos y despreocupados señores acudieron en tropel para encontrarse un espectáculo dantesco: las cabezas ensangrentadas de los más madrugadores y rebeldes lucían en círculo, rodeando la del obispo que más se había significado en dar la nota. Parece que aquello funcionó, pero menuda barbaridad.
Cuando veo y oigo a gente pidiendo la cabeza de otras personas, me siento inclinado a disentir. No me gusta pedir la cabeza de nadie, máxime si se trata de un colega, correligionario o aproximadamente afín.
Item más, cuando asisto a la decapitación sumarísima de un prójimo, experimento verdadero disgusto y no me apetece lo más mínimo sumarme al regocijo de la fiesta. Además, dudo mucho que una acción de este género pueda reportar beneficio alguno a la comunidad; ni tan siquiera al propio ejecutor u ordenante.
Así que no entiendo que se alcen tantas voces en demanda de cabezas, incluso en las propias filas. Los voceros sabrán para qué diablos sirve su clamor. A mi se me escapa por completo.




domingo, 15 de febrero de 2015

AJEDREZ ESCOLAR


Por lo que veo en la prensa (todavía leo algo de prensa), hay numerosos pedagogos y expertos en general que proponen instaurar la enseñanza del ajedrez en colegios e institutos.
No me parece mal, aunque reconozco, entre mis numerosas carencias, que nunca me ha interesado en exceso este prestigioso y antiguo juego. Supongo que los numerosos entusiastas del ajedrez apoyarán con gusto tal propuesta.
Sin embargo, no deja de llamarme la atención que esto se plantee después de haber liquidado la enseñanza de las lenguas clásicas y prácticamente laminado la formación artística, la música, en particular.
El atropello ha venido de mano del lamentable Ministro Wert, quien no sé qué opinará del asunto ajedrez. Y tampoco me importa demasiado.
Supongo que la iniciativa parte de la idea de que el ajedrez agiliza la mente y adiestra a los jóvenes en la resolución de problemas complejos. No lo voy a discutir, pero: ¿es que la práctica y manejo del Latín no lo hace también? Por añadidura, esta antigua lengua (nunca muerta) nos enlaza con las raíces culturales de España y de Europa. ¿No es verdad que la música, emparentada históricamente con la matemática, fomenta parecidos valores y, por añadidura, promueve la sensibilidad artística y la creatividad?

Con todos los respetos debidos, esto del ajedrez me parece el chocolate del loro.

domingo, 1 de febrero de 2015

SE PUSIERON MORADOS


Pues sí, se pusieron morados, vamos, que se pusieron las botas estos de “Podemos”. Abarrotaron la Puerta del Sol y alrededores, como se habían propuesto, lo que parece haber disgustado a no pocos, que deseaban que la manifestación fuera un fracaso.
Personalmente, me alegro de que les salieran las cosas así de bien, aunque no participé ni hubiera participado de pillarme a mano. Se trataba de una convocatoria de partido y yo creo que la gente afiliada a otros partidos no pintaba nada ahí, y yo sigo afiliado al PSOE por la parte de Izquierda Socialista.
Pero, repito: está muy bien que haya una nueva formación política capaz de sacar a muchos ciudadanos de la abulia reinante. Máxime si esa formación es de izquierda y Podemos lo es, digan lo que digan ellos mismos.
No entiendo que haya gente en el territorio genérico de la izquierda que se dedique a descalificar al nuevo partido y que lo haga con un lenguaje deplorablemente elemental, incluso burdo.
¿No sería mejor aprovechar estos brotes de entusiasmo rebelde para revitalizar un poco a esta masa de desilusionados fatalistas, que es hoy por hoy la ciudadanía española (y europea, por cierto)?
Un buen toque de atención para la izquierda llamada “tradicional”, que ha ido esclerotizándose, perdiendo vitalidad, tras haber convertido en partidos de cuadros sus antiguas organizaciones de masas, interviniendo incluso en el desmantelamiento de los sindicatos de clase, y creo que sabemos de qué hablo.
Pues sí, se pusieron morados. Dicen los expertos en la materia que el morado surge de la combinación de la energía del rojo y la estabilidad del azul. Connota realeza, poder, lujo, ambición. Se asocia también con nobleza, sabiduría, creatividad, extravagancia, magia y espiritualidad.
Bueno, no creo yo que sea para tanto y, en lo que a mi respecta, sigo prefiriendo el rojo, el rojo sin desteñir. Como prefiero los yunques y los libros, incluso los puños,antes que los capullitos sonrosados. Ya dicen que para gustos están los colores.
En otros artículos de este blog ya he hablado de las carencias que encuentro en el partido de Iglesias y de mi viejo amigo Monedero, así que prescindiré aquí de repetirlas.

Sólo una cosa: es una estupidez tachar de “casta” sin matices a la gente del PSOE y de IU, porque en el seno de estas organizaciones hay todavía un montón de personas dignísimas con profunda vocación reformista y revolucionaria, recordando la expresión de Rosa Luxemburgo. ¿Quién se acuerda de ella?

jueves, 29 de enero de 2015

GENTE DE NEGRO


El negro es el color de moda. Nada tiene de extraño, puesto que el panorama hispánico es bastante oscuro, o a mi me lo parece.
Lo que sucede es que, aunque parezca mentira, el negro tiene muchos matices. La negrura reinante no es monocroma y hay gente de negro o en negro de distintas clases.
Por un lado están los usuarios de tarjetas negras, que son unos cuantos según se va viendo. Estos golfetes o diablillos diz que se han estado pegando la gran vida a cuenta de una ruinosa entidad bancaria, ésa que hemos rescatado los pringados de siempre, por filantrópica decisión del Gobierno. El matiz de negro-desaprensivo  o negro-morro.
A escasa distancia en el espectro cromático que comentamos, lo de la pasta negra repartida por esos llamados paraísos fiscales, que más bien son limbos financieros o, incluso, infiernos pastíferos (más bien pestíferos). Sólo las afamadas tintorerías Montoro han realizado el milagro de blanquear a bajo precio parte de estas tinieblas, y eso sí que tiene mérito. Sin embargo, la mayor cantidad de esos dinerillos siguen a buen recaudo con su peculiar invisibilidad. Negro-misterio, o negro-adivina quién te dio, o negro-andana.
En la otra punta, el negro de los que cobran en negro, porque no tienen más gaitas. Pepe (llamaré Pepe para despistar a todos estos desdichados y oscuros sujetos) es electricista en paro y hace chapuzas, que cobra en negro. Pepe tiene un pequeño taller de reparación de automóviles y pilla su retribución en negro. Cierto que procura encontrar piezas en los desguaces (que también cobran en negro) para que al cliente no le salga tan caro. Pepe anda vendiendo naranjas con una carretilla por las calles y el muy malvado no paga IVA, naranjas en negro. Pepe, que también está en paro, hace pan casero y lo vende por el barrio a cambio de un euro más negro que la brea… Negro-desdicha o negro-por cohone.
De vez en cuando el dedo acusador del fisco apunta a estos últimos opacos por insolidarios y por tramposos. Claro que me da la impresión de que ellos pueden sospechar que su óbolo a las arcas públicas bien pudiera ir a parar a los otros negros, a los que mencionaba en los dos primeros párrafos. ¡Malpensados!


jueves, 22 de enero de 2015

ANATOMÍA DE UN PARTIDO


Prefiero hablar de “anatomía”, antes de que sea preciso hacerlo de “autopsia”.
Y es que me parece una perfecta insensatez todo ese ruido que se está formando en el PSOE, partido en el que milito, en torno a su Secretario General, Pedro Sánchez, un ruido aparentemente orquestado por Susana Díaz, pero ejecutado por instrumentistas de más brío que afinamiento. Entre ellos José Luis Rodríguez Zapatero, Carme Chacón y Pepiño Blanco, aunque el concertino, cómo no, parece llevarlo el inevitable González, nuestro locuaz capitalista colombiano.
No hace falta ser politólogo para constatar que el cuestionamiento público de un Secretario General elegido hace un año aproximadamente no ayuda a fortalecer la imagen de ningún partido político. ¿Qué se pretende, entonces, con todo ese incienso que parece haber mareado a la Presidenta andaluza? Supongo que alguien sabrá explicarlo.
En las elecciones primarias a la secretaría general no apoyé a Pedro Sánchez, sino que intervine muy activamente a favor de la candidatura de Pérez Tapias, y lo hice por muchísimas razones. En primer lugar, porque representaba a Izquierda Socialista, corriente en cuya fundación tomé parte. En segundo lugar, porque Pérez Tapias es un político fuera de lo común, alguien fuera de la hierática y aburrida moda. No nos fue mal, pero lógicamente la candidatura fue arrollada por la del hombre postulado por una mayoría que se gestó precisamente en torno a Susana Díaz y otros agentes, precisamente los que hoy parecen arremeter contra el electo.
Entiendo que, una vez resuelta la contienda electoral a favor de Sánchez, en buenos usos democráticos lo que hay que hacer es acatar los resultados y no dedicarse a levantar polvareda. Tanto en lo interno, porque estoy muy harto de que se nos señale con el dedo cuando ejercemos el legítimo derecho a la crítica en nombre de la “unidad” por quienes ahora deberían aplicarse el cuento.
En clave externa, bastantes problemas tiene ya el PSOE en un escenario electoral cada día más complicado (probablemente aún más, si se produce el adelantamiento de los comicios en Andalucía), como para seguir despistando a un potencial electorado renuente y confuso.
Vamos a suponer que la sensatez surja por alguna parte y que los salvadores dejen de salvar de una vez por todas.


miércoles, 14 de enero de 2015

EN COMPAÑÍA DE CHARLIE


En el mundo hay mil quinientos millones de musulmanes. Estoy convencido que la inmensa mayoría de ellos no tiene la más mínima intención de participar en una guerra santa; mucho menos les interesa sufrir martirio por el Islam, así les prometan todos los más apetecibles paraísos imaginables. En general les llama más la atención sobrevivir en las condiciones más confortables que se pueda, que no es poco en los tiempos que corren.
Mis buenos amigos musulmanes, que son unos cuantos, creo que comparten este punto de vista; tanto como mis excelentes amigos judíos.
Lo que sucede es que un hijoputa musulmán, es lo más parecido a un hijoputa cristiano, que, a su vez, es clavadito a un hijoputa judío, y éste es la viva imagen de un hijoputa hindú y así sucesivamente.
La llamada “islamofobia” va a pillar un buen caldo de cultivo en la situación creada por los estúpidos exaltados que acaban de atentar hace una semana en París. También los defensores de los famosos “valores occidentales” aprovechan para regodearse en la excelencia de su doctrina. Lástima que tales valores no tengan nada que ver con los de libertad, igualdad y fraternidad; sino exclusivamente con el lucro a macha martillo, que se logra avasallando a quien se interponga en el camino hacia él. Así que menos lobos.
Por otra parte, es muy difícil que una religión y sus jefes o caudillos permitan a la gente vivir sin meterse con sus semejantes, es complicado que las distintas fes o creencias no se empeñen en invadir la vida pública y privada. La violencia para conseguir tales objetivos se ejerce en muy diversos grados, pero suele producirse.
De mi prolongada estancia en un país islámico, de los que pasan por moderados, guardo algunas anécdotas agridulces. Ramadán, visito a un entrañable amigo, director de un centro docente: “¿tienes tabaco?”. Sudaba frío. “Pues mira, vamos a escondernos a fumar, no sea que me pille el conserje y me denuncie. Me juego la carrera”. Semejante situación en las mismas fechas: acudo a casa de otros amigos, profesores universitarios, con dos botellas de rioja: “¿has traído sacacorchos?”. “Pues no, pero podemos ir a pedir uno a la tiendecita (bakalito) de ahí en frente”. “¿Tú estás loco? ¿Quieres que nos metamos en un lío?”
Menos mal que uno tenía la experiencia del nacionalcatolicismo franquista, cuando las parroquias emitían certificados de buena conducta y hacía falta exhibir la partida de bautismo para un trámite cualquiera. Y en esos tiempos existía el “Index librorum prohibitorum”, que, sin duda alguna hubiera incluido a “Charlie Hebdo”. No es necesario remontarse a las Cruzadas (la guerra de Franco también así fue denominada), ni a los tiempos de la Inquisición.

Pues, volviendo a los “valores occidentales”, a otro perro con ese hueso. Decir a boca llena “Je suis Charlie”  no garantiza que alguien proclame su amor por la libertad. Es una frase seriamente afectada por la polisemia. Así que yo no soy Charlie; simplemente me he reído mucho con esa revista, sin compartir al cien por cien su orientación; como solía disfrutar de “Le canard enchainé” y qué te voy a decir de “La Codorniz”.