martes, 25 de marzo de 2008

HERODES & PILATOS LTD.



Vuelvo a esta paginilla después de una semana larga de ausencia. Lo bueno de la condición docente (entre otras muchas cosas) es poder tomar unas largas vacaciones de Semana Santa. No me produce el menor rubor confesarlo.
Puedes leer, pasearte y cocinar a tus anchas y eso está muy bien.
También puedes probar a ver la televisión, pero eso es más problemático en estas fechas. Que conste que uno carece de prejuicios intelectuales contra ese popular medio de comunicación. Es la mar de útil para holgazanear un rato, viendo un partido de baloncesto, o el "Intermedio" de Wyoming, que me gusta mucho.
Es curioso cómo en este País gobernado por espantosos comecuras, enemigos de la familia, de la vida y de todos esos sacrosantos valores, siguen endiñándonos por cadenas públicas y privadas las espantosas películas bíblicas, sean éstas basadas en el Antiguo o en el Nuevo Testamento. Anda que podrán quejarse los obispos. Y, si no, procesiones de todos los rincones de España.
He salido de Herodes, de Pilatos, de devotos pasos y de cofradías hasta la mismísima coronilla. Naturalmente no me he tragado entero ninguno de estos edificantes programas, pero anda que no había ninguno.
Volvemos a la normalidad y retornan los bodrios habituales, pero, por lo menos, no nos toparemos con la siniestra faz de Judas Iscariote a cada intento de zapeo.

sábado, 15 de marzo de 2008

SINIESTRO CUENTO CHINO



El Tibet cae muy lejos. Sin embargo ha saltado a las primeras planas de los periódicos a cuenta de las manifestaciones de monjes brutalmente reprimidas por el Gobierno Chino; incluso parece que ha habido algunos muertos.
Los derechos humanos en China son una pura entelequia. Amnistía Internacional baraja la cifra de unas diez mil ejecuciones al año; por la misma fuente sabemos que la tortura se aplica sistemáticamente sobre los detenidos y que la libertad de expresión es nula, como el resto de las libertades públicas.
Fuente más directa, un amigo arquitecto que trabaja por allí. Me ratifica lo precedente y me cuenta cómo los desequilibrios sociales son monstruosos en aquel país. Bajo a las deslumbrantes reformas urbanísticas y el gran lavado de cara olímpico subyacen situaciones de miseria absoluta evidentes en cuanto uno asoma la nariz fuera del decorado.
El pretexto esgrimido por el Comité Olímpico Internacional, con anuencia de las potencias democráticas, para celebrar allí unas olimpiadas es francamente grotesco: la celebración de la cita olímpica impulsará una mejora social y política en China. A la vista está: de momento han expropiado y desplazado a una notable masa de población antes residente en las zonas destinadas a la brillante competición. En los restantes aspectos de la política nada ha cambiado, no ha habido ni un sólo cambio en la forma tiránica en que el Partido Comunista Chino maneja a su resignado pueblo.
El cinismo es una constante en la política internacional y a veces ese cinismo va mucho más allá del sarcasmo.
Razones económicas, sólo eso. Un mercado de tal volumen y una economía en semejante grado de expansión son los motivos reales para hacerse el sueco ante la deplorable realidad China. Que no nos vengan con cuentos.

viernes, 14 de marzo de 2008

PELAHUSTÁN



Muchos aburguesados urbanitas necesitamos un lugar en el que sustraernos al bullicio de la Metrópolis. Anhelamos, como Fray Luis y Horacio, un modesto paraíso en el que huir del cotidiano tráfago. En esos lugares uno parece reconciliarse consigo y despedir temporalmente a los demonios que porta habitualmente en la mochila.
Nosotros hemos dado con ese desideratum en un pueblo de nombre exótico allí donde los haya: Pelahustán. Cuando te preguntan los amigos dónde vas a pasar las vacaciones, como ya te lo sabes, respondes con cara de sobre: “en Pelahustán”. Entonces se produce un perplejo silencio y la inevitable réplica: “¿tan lejos?”, o bien: “oye: ¿eso, por dónde cae?”. A casi todos les suena parecido a Beluchistán, Afganistán, Turkestán, o cosa semejante. Entonces explicas que eso cae a unos ciento veinte kilómetros de Madrid, en la Sierra de San Vicente, allá donde lindan las provincias de Toledo, Ávila y Madrid. Vamos, a cuatro pasos de Lavapiés; incluso contando con la filosófica y apacible conducción que profesa el que suscribe, también conocido como el hombre que viajaba despacito.
Pelahustán es un pueblo maravilloso. Está en medio de unos paisajes admirables y muy poco transitados, por los que cabe pasear de forma apacible o ardua, a elegir. Puedes trepar por el monte, o bien, siguiendo mi personal preferencia, vagabundear por caminos más suaves. En ocasiones, puedes retornar a las raíces recolectoras de la especie y (si eres algo mañoso) hacerte con berros, amapelos o espárragos silvestres. Eso se le da muy bien a mi predadora esposa y muy mal a mi mismo. La observación de la fauna local, tanto silvestre, como doméstica, es otra de las posibilidades. Personalmente puedo tirarme más de una hora mirando unas cuantas vacas sin el más mínimo rubor; no me importa dilapidar el tiempo en una actividad aparentemente tan poco constructiva.
Pero lo mejor de todo son las personas, las pocas personas que quedan en el pueblo. Creo que fue el mismo día en que comenzamos a instalarnos, cuando ya algunas de las aguerridas matronas que de hecho pilotan la población, nos estaban invitando a una increíble caldereta de carne. Ese natural hospitalario y familiar ha venido mostrándose durante toda nuestra permanencia periódica en Pelahustán. Vino del amigo Vidal, artesano y delicioso, charlas en nuestro bar predilecto, el “Baroco” (hay más bares que habitantes, si te descuidas), meriendas o excursiones, capitaneadas éstas por Pedro González Lerma, casero, sabio y poeta nuestro...
La sencilla operación de comprar el pan y unos huevos camperos, o unas costillas en adobo en la tienda de Mercedes no es cosa de cinco minutos. Siempre se lía la tertulia, siempre hay algo que comentar. A ves incluso aparece el gran Edelmiro, que optó definitivamente por la vida rural, cargado con unas acelgas relucientes, o nuncio de la próxima inmolación de unos conejos criados a base de verde.
Lástima que el Consistorio no se haya molestado en retirar placas de calles y plazas asociadas a la bárbara contienda civil y a la no menos bárbara dictadura subsiguiente. Tampoco parece que la potabilización del agua corriente, o la mejora de la infame carretera local sean para pasado mañana. Bueno, digamos que todo se andará. Aquí la palabra “prisa” suena a tagalo.
Todo lo demás compensa, vaya si compensa.
NB: la señora de la foto es Margarita y la cayada es obra de Edelmiro.

miércoles, 12 de marzo de 2008

¡TODOS AL INFIERNO!



La Iglesia Católica y muchas otras iglesias y sectas no podrían sobrevivir sin el pecado. Por eso al Papa Benedicto y a su estado mayor les ha preocupado mucho “la disminución del sentido de culpa”. Ellos tienen perfectamente claro que sin sentido de culpa el personal no anda acojonado y, si no anda acojonado, a ver cómo se controla al personal. Axiomático. En cuanto uno pierde el miedo a la condenación eterna, o, al menos, a una larga y penosa estancia en el Purgatorio, comienza a sacar los pies del plato y deja de ir a misa, o no respeta el sabbath, o pasa de ramadán. Así no hay quien pueda, hombre.
Ya había un montón de cosas que no se podían hacer, porque eran pecado. De la modesta síntesis enumerada por el papa Gregorio, a saber: la soberbia, la envidia, la gula, la lujuria, la ira, la avaricia y la pereza, moralistas innúmeros consiguieron realizar un amplio desglose a través de los siglos; de forma tal que cualquiera estaba pillado por uno o por otro capítulo. ¿Quién no ha pecado de soberbia tras el triunfo de su equipo de fútbol favorito? Otros muchos se sienten envidiosos del alemán o griego que acertó con el euromillón, a ver si no. La gula está al alcance de cualquiera que se cuele en Lhardy y tenga el sentido del olfato medianamente agudo. ¿Qué no decir de la lujuria? Ahí si que nos tienen pillados a todos “por do más pecado había”, y eso los clérigos de a pie se lo saben al dedillo y por eso han concentrado sus esfuerzos de culpabilización en la sensible entrepierna de la humanidad. Y anda que no es fácil cabrearse conduciendo, cuando la ira nos hace proferir epítetos y pegar bocinazos; tanto como racanear con avaricia innoble cada vez que aparece en nuestro horizonte el consabido sablista, ése que se quitó, no de fumar, sino de comprar tabaco. Por último, la pereza, en la que me confieso campeón casi absoluto; porque, si no, ¿qué hago yo dilapidando tiempo y energía en este blog, en vez de currar como un chino en cosas útiles?
La Iglesia Católica, como cualquier religión que se precie, tiene que promocionar el pecado. En cuanto las formas tradicionales de pecar fallan, o se debilitan, o no se ejercen concienzudamente y aparejadas a una saludable mala conciencia, papas, cardenales, rabinos, ulemas y toda la peña ensotanada tiene que inventar algo para seguir ejerciendo el poder sobre su feligresía.
Eso, a fin de cuentas, no deja de ser una ventaja, porque estos buenos reverendos aportan a nuestro acerbo de transgresiones una multitud de nuevas e imaginativas formas de ser malotes. ¡Gracias, popes queridos!

lunes, 10 de marzo de 2008

JORNADA DE DISQUISICIÓN



O de elucubración. Lo mismo que el día de la víspera se reflexiona por orden superior, habrá que hacer institucional el día de disquisición, o de elucubración, que es el siguiente a la fecha electoral.
Nadie puede sustraerse a la tentación elucubrativa, todos sacamos nuestra bolita de cristal y nos metemos a pitonisos analistas. Cada quisqui se pone a realizar su personal “lectura” de los resultados, que es como se llama ahora a la interpretación. Es completamente gratis y resulta la mar de gratificante.
Este asno y seguro servidor de ustedes también se apunta a la jugada y tiene varios asuntos dándole vueltas por el meollo en el más absoluto desorden. Por ejemplo:
Está perfectamente claro que el PSOE comandado por Rodríguez Zapatero ha ganado las elecciones, por mucho que quieran retorcer los resultados algunos clarividentes de mala leche congénita. A ver si no.
No las ha ganado con mayoría absoluta y eso le obligará a pactar. Desearía intensamente que el pacto no fuera de gobierno, sino de legislatura. También me gustaría que fuera un pacto por la banda izquierda, pero eso está bastante crudo, porque el famoso tsunami casi ha deglutido tal posibilidad.
No ha sido el tsunami del bipartidismo, porque un tsunami es un fenómeno natural y la tendencia bipartidista ha sido inducida, se trata de un deliberado acto mediático. A él se han avenido los dos mayoritarios en una especie de pacto tácito y los menos fuertes han sido casi aniquilados.
Esto me impulsa a recobrar una vieja convicción: la Ley Electoral necesita una buena reforma, porque es extremadamente conservadora, entre otros defectos, de los cuales cabe destacar el injusto correlato voto escaño. Eso de “un hombre, un voto” casi suena a cachondeo en este País.
Los resultados de Madrid son muy alarmantes. Con o sin Gallardón, la derecha gana Madrid de goleada y eso no me hace ninguna gracia. No tengo ni idea de por qué sucede esto, así que, si algún avispado lector accidental lo sabe, tenga a bien informarme.
Más conjeturas: ¿qué va a suceder con el derrotado señor Rajoy, oculto su rostro a estas horas en el regazo de la puñetera niña? Yo tengo la impresión de que ya hay algunas conocidas carroñeras revoloteando sobre su cuerpo exánime. Si tienen un mínimo de caletre, esperarán un poco, tal vez hasta un Congreso próximo, pero se les ve un apetito bastante inmoderado, así que no sé yo.
Esto no es conjetura: los lamentables revuelvemierdas habituales, como el delincuente Losantos y el impudente Pedrojota, no han esperado ni media hora para seguir a lo suyo. Este lamentable hecho hace augurar que tampoco en la próxima legislatura vamos a tener la fiesta en paz, así que más le vale al Presidente Zapatero no andarse con tanto paño caliente, porque estos individuos no nos lo van a agradecer.
En el capítulo del pintoresquismo electoral, ahí tenemos a doña Rosa Díez pegando botes de júbilo, que parece que, en lugar de un simple escaño, se hubiera hecho con la mayoría absoluta. Pues, no es por aguarle la fiesta, pero su porvenir parlamentario, con el actual reglamento de las Cámaras, se me antoja más bien oscuro. Por mucho que la aúpe papá Pedrojota, se va a encontrar sumida en el Grupo Mixto, con escaso o nulo protagonismo en plenos y comisiones. Claro que como su partido fantasma no era más que una peana para sustentar un figurón, me parece que le da exactamente igual, porque siempre ha ido a lo suyo.
Celebro el éxito socialista en Andalucía, pero casi me alegra más la desaparición del engendro andalucista. ¡Menuda fantasmada a la salud y beneficio de unos cuantos buscavidas!
¡Hale, a elucubrar a otra parte!

sábado, 8 de marzo de 2008

LA FRONTERA DE LA INDIGNIDAD



Con el asesinato de Isaías Carrasco ETA no ha cruzado la frontera de la indignidad, porque nunca fue una organización digna. Sólo se trata de una pandilla de miserables, que arrastra en su fétida estela a gentuza de la calaña de HB y sus solapados sucesores.
Quienes ya han dado el salto definitivo hacia lo indigno y despreciable son los que ha aprovechado el terrible suceso para lucrar sus intereses políticos. Tal es el caso de Federico Jiménez Losantos, cuya reacción al atentado merece figurar en los anales de la miseria humana. Lo mismo digo de los tipos del Foro de Ermua, que montaron en la plaza de Colón un akelarre macabro. ¿Es que estos sujetos, Losantos y los manifestantes, ignoran por completo qué son humanidad y respeto a sus semejantes?
Cualquier persona medianamente sensible sólo puede reaccionar con pena y conmiseración ante un crimen tan deleznable.
Hoy sólo quiero sumarme al dolor de quienes han padecido la pérdida de Isaías y manifestar mi absoluto desprecio por quienes han utilizado su muerte como argumento electoral.